Una Meditación sobre el Texto de Glikhuta para el Domingo, 25 de Octubre, 2015

“Enséñame las odas de Tu verdad, para que pueda producir frutos en Ti. Y abre el arpa de Tu Espíritu Santo hacia mi, para que con cada nota te pueda alabar, Maran” (Oda 13:7,8).

Aplicación

¿Estoy dispuesto a aprender? Mar Mani Khaila dice que debemos estar en una condición tal que se nos puede enseñar temas de una naturaleza divina. Nuestra Bendito Maestro dice: “Cuando practicas el balance, busca y mantén la iluminación y el entendimiento, cuando eres capaz de ser enseñado cosas de una naturaleza divina, esto, mis amados hijos, es la segunda virtud: la Sabiduría.” (EpV 1:3) No podemos esperar tener una comprensión adecuada o sabiduría divina, si no tenemos un espíritu de humildad.

¿Estoy produciendo frutos que están dando gloria adecuada a Abba d’Rabbuta? Si nuestras vidas son puras y si somos piadosos, entonces seguramente estamos caminando en humildad, y como tal, somos un ejemplo para los demás y por lo tanto estamos dando gloria a nuestro Maestro. Mar Mani dice: “Cuando practicas la modestia, ten un corazón humilde y practica el celo religioso, esto, mis amados hijos, es la quinta virtud: la Pureza.” (EpV 1: 6)

Una oración al Padre de la Grandeza

Dios mío, por Cristo nuestro Señor, haz que mi espíritu sea humilde, hazme ameno a la enseñanza para que yo pueda aprender la Melodía de la Verdad.

Límpiame ante Tus ojos , Oh Señor, para que mi boca puede cantar Tu alabanza y para que te de honor y gloria tales como el tipo que sólo Tú te mereces.

Que las obras de mis manos y las palabras de mi boca sean aceptables para Ti, siempre.

Oh Señor, Dios mío, cúbreme con Tu Espíritu de Santidad y escucha mi alabanza hacia Tu santísimo trono. Amin.

Una Petición para el Maestro de la Luz

Mani-230x300Mar Mani Khaila, Tesorero de la Verdad y de la Vida, derrama tu tierna misericordia, proporcionando a tus humildes discípulos la manera apropiada en la que hay que desarrollar las virtudes de la sabiduría y la pureza.

Bendito Maestro, enséñanos en tu santo camino, como lo hiciste con los primeros discípulos, hace muchos cientos de años atrás, y que nosotros seamos dignos de ser tus hijos amados.

Que tu amor, Oh Mar Mani, siempre sea hacia tus discípulos a medida que continuamos caminando en tu enseñanza pura.

Ruega por nosotros, Mar Mani, Oh Imagen Viva de Mir Izgadda, y muéstranos la cara brillante de Maran Yisho. Amin.

MB