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Juicio Individual

La Deidad gloriosa de la Justicia envía el Alma ante el Juez de los Muertos y el Juez justo se apodera del Alma confusa que aparece como en un espejo. Se le situa en la Balanza su mérito es evidente, su mala acción revelada; ¡las obras hechas por sí mismo aparecen – la majestuosidad de la Tierra y el Agua no es feliz, el esplendor del Fuego y el Agua llora, el brillo de las Plantas y los Árboles se lamenta en voz alta! En ese día de peligro ni soborno ni regalo ni súplica servirán; ¡la Imagen del Padre, la Doncella de la Luz, es la única que puede ayudar en ese día! Los que están cerca del Rey son los Justos.

 

Si la Balanza se eleva, sus buenas obras superarán sus pecados cometidos y le levantarán al Jardín de la Luz. Aquellos que son realmente quienes hacen el bien, a ellos Él les premia la buena acción de acuerdo con su bondad, Él les da a ellos el Reino de la Luz y los hace herederos de la vida eterna – ellos serán perdonados porque ellos han perdonado a otros, pero ellos expiarán por todos los pecados que han cometido. ¡Ay de él, el Barco vacío que viene vacío a la Aduana, ellos le preguntarán cuando no tiene nada que dar! ¡Ay de él porque no hay nada a bordo! Será más o menos tratado como se merece y enviado de vuelta al renacimiento – ¡tendrá que sufrir lo que sufren los cadáveres!

 

“Oh Dioses, a Vosotros tengo que apelar; ¡todos los Dioses, en compasión quitad los pecados de mí! ¡Limpiad nuestras iniquidades, las cicatrices que se marcan en nuestra Alma! Hemos controlado la Tierra sin luz hemos conocido y comprendido nuestro Cuerpo y nuestra Alma. “

 

“¡Alza tu rostro, amado, y mira sobre mi cara! ¡Mira cómo te miro sin tal mirada malvada en mis ojos como me quedo mirando al pecador cuando es traido a mi juicio y declarado culpable! ¡Que vivas por siempre jamás! “

 

“¡Saludos, Juez justo, Poder fuerte, el Sendero de la Verdad, Espejo claro separando los absueltos de los condenados! ¡Vísteme en tu Ropa, dame la Guirnalda y el Premio! ¡Yo he vivido desde que oí tu voz dulce, Oh Juez cierto, Oh Glorioso!”

 

– Capítulo 76 del Evangelio del Profeta Mani, Edición de Duncan Greenlees

 


La Fe Maninaya: Un Mensaje Eterno en una Nueva Era

A través del tiempo Dios ha revelado su Voluntad a la humanidad a través de los Mensajeros Divinos. Éstos han sido manifestaciones del Espíritu Viviente y el Ser Creado Unigénito en este universo. La Voluntad de Dios es la Enseñanza Pura y ha sido concedida a la humanidad a través de los tiempos para despertar al alma humana a su verdadera naturaleza y propósito en la vida.

Estas manifestaciones del Tercer Mensajero incluyen: Enoc, Melquisedec, Akenatón, Moisés, Rama, Krishna, Zoroastro, Buda y Jesús. Además de estas manifestaciones Divinas han habido sirvientes llenos de fe que han sido encargados con promover la Enseñanza Pura en todas las épocas; uno de estos fieles sirvientes fue el Profeta Mani.

En cada dispensación de un Mensajero Divino o uno de Sus Sirvientes, como Mani, lo que se desarrolla en el mundo es una religión o una tradición espiritual basada en esa dispensación de la Enseñanza Pura en el mundo. Aunque aparentan ser religiones diferentes son, en su base, la misma religión que se llama “La Religión de la Luz”.

Mir Izgaddah, el último de estos Mensajeros Divinos, no ordenó la introducción de una nueva fe en el mundo en esta época. Él ordenó la restauración de la Verdadera Fe de Su leal servidor Mani, que el Camino de Mani sea restaurado en este mundo en esta época. Éstas no son nuevas enseñanzas espirituales pero enseñanzas espirituales perennes. Lo que es verdad siempre ha sido verdad y siempre será verdad o sino sólo es información provisional de ningún valor para el alma.

El Mensaje Central de Maninaya en esta época es: Ama a Dios, se virtuoso y deja de lado lo que no necesites.

Maninaya enseña la Unidad de Dios, la Unidad de la Creación, la Unidad del Alma y la Unidad de la humanidad.

Mir Izgaddah ha dicho: “No permitas que las corrientes rápidas del río de confusión del mundo muevan tu pie del Sendero Divino; en vez de eso, se constante en la corriente del Espíritu de Santidad prometida por el Padre, de tal manera siendo suministrado con la fuerza para soportar los vientos del mundo que cambian constantemente.”

Fundada 18 siglos atrás, pero restaurada divinamente en esta época por la gracia de Dios y el Señor Mitra, el Tercer Mensajero, Maninaya se difundirá por todo el mundo, en cada casa y pueblo donde todavía tienen abierta la mente y el corazón.

Maninaya está abierto a personas de todas las razas, naciones, etnias, culturas, géneros, orientaciones sexuales, partidos políticos, profesiones, y clases sociales y económicas. Maninaya es verdaderamente una religión universal.

Los Maninaya creemos que la necesidad más urgente de la humanidad es liberar la Luz Divina atrapada en la Ilusión de la Materia que nos previene de ascender a nuestra Verdadero Hogar como Un Alma en e Reino de las Luces, un lugar donde no hay dolor, sufrimiento o tristeza sino sólo amor, felicidad, conocimiento, verdad y paz.

Esta convicción pasional se ve reflejada en todos los escritos Maninaya.

La Creación

“En resumen…fue por la Voluntad de Dios que todas las cosas entraron en existencia. Todas las cosas fueron creadas para Dios, para que todas ellas den alabanza, gloria, adoración y honor a Dios.

Ninguna cosa ni persona existieron hasta que Dios creó al Espíritu Viviente. Ningún humano ni ninguna otra creación existieron (en el mundo físico terrenal) hasta que el Espíritu Viviente deseó tener a otros seres que también pudieran compartir en la alabanza y glorificación de la Fuente Divina.

Tampoco Dios ni la multitud de seres celestiales estaban sólos. El Espíritu Viviente deseaba que otros, dotados de libre albedrío, fueran creados para servir a la Fuente Divina.

Encontrando favor con los humanos piadosos, Dios les llama Sus amigos a aquellos que Él ama por su amor hacia Él. (Pero Él también ama a quienes no le aman)

Tenemos un proverbio que dice, “el Espíritu Viviente da rápidez a los caballos de los hombres de la verdad”, que significa que los humanos piadosos son benditos si persiguen y eventualmente encuentran la verdad”

Mir Izgaddah, el Tercer Mensajero