Palabras del Eón Shubkha

“El Rukha Kaya (Espíritu Viviente) es un Amigo de todos aquellos que le llaman a Él en verdad y sinceridad. El Rukha Khaya es otro nombre para Mir Izgaddah, el Tercer Mensajero en Maninaya. La posición superior en el altar es en el nivel más alto en el medio, donde la presencia del Altísimo se ve representada.

Con un enfoque firme y una devoción firme, uno se puede acercar más y más a la parte central del altar ocupada for el Altísimo. De esta manera, una tiene que imaginar estar sentado al lado del Altísimo Maestro, al lado de Sus Pies Benditos, absorbiendo el conocimiento que Él da, a través del Rukha Khaya y al mismo tiempo a través de Mir Izgaddah, al díscipulo. Mir Izgaddah enseña a todos esos díscipulos que tienen un enfoque firme y una devoción firme, sin importar que sean Elegidos u Oyentes. No importa la sinceridad de las oraciones que hace uno ante el altar porque si uno no busca activamente la purificación de la oscuridad que está dentro de la mente y corazón humano, sus oraciones serán como polvo que cae de una mesa al suelo.

No pienses que el Gran Maestro, Mir Izgaddah, abandonará a aquellos que Él consider Sus Amigos. Hacerse amigo de Mir Izgaddah es aceptar Su Enseñanza, Su Gracia y Sus Provisiones y actuar sobre aquello que Él instruye sobre todas las cosas. La Fe es amiga del hombre que busca hacer la volunta de Mir Izgaddah. La duda es enemiga del hombre al que le falta cultivar la fe apropiada en Dios. La Fe es como una escalera sólida sobre un río ancho y turbulento que le permite a uno alcanzar la Otra Orilla. La duda es como un barco de madera antiguo lleno de agujeros que hace que uno que caiga a las profunidades del río. Mir Izgaddah sostiene a aquellos que sostienen su fe en Él y en Su Enseñanza. Como el viento que es siempre invisible, pero se siente en la piel de la cara, Il Ya, aunque no es físicamente visible por el ojo humano, siempre está presente y puede ser sentido dentro de tu alma.

La purificación inicial del corazón, mente, ojos y manos viene a través de la sabiduría generada por la oración verdadera, el estudio de la escrituras Maninaya y la perseverancia en la eliminación de los apegos. La verdadera purificación de la materia, que es la separación de la luz de la oscuridad, llega a través de la unidad del Tercer Mensajero. Si las ofrendas en tu corazón no son limpias, las ofrendas en tu altar están podridas y no tienen ningún valor. Ve y purifica tu corazón antes de aparecer ante el altar de Il Ya. Busca transformarte al Camino de la Perfección. Hazte lo que fuiste al principio.

De esta manera volverás a la Fuente Divina de donde has originado. Habiendo establecidof firmemente tu fe y confianza en el Tercer Mensajero, habiendo abandonado deseos y apegos malvados, habiendo eliminado toda la oscuridad de tu alma – tu irás en su momento al Reino de las Luces que está más allá del mundo de la oscuridad y la materia, donde la Enseñanza Pura abunda, donde todas las formas de seres iluminados caminan en el Camino de la Perfección, aprendiendo la Enseñanza Pura sin ningún obstáculo.

El principio de este proceso de transformación al Camino de la Perfección es la cultivación de las virtudes y el cambio interno y externo de las diferentes características.” (Palabras del Eón Shubkha)

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