Lecturas del Libro Sagrado para el Viernes, 29 de Mayo, 2015

Mensajero Yisho, Víspera: Velas

Oración antes de Abrir el Libro Sagrado de Luz

“Padre de la Grandeza, Il’Ya, Dios Santísimo de la Luz,

Que tu Gran Nombre sea alabado y honrado en toda la tierra.

Dios de la Luz, Il‘ Ya, Oh Gran Padre más allá del tiempo y de la creación,

Te doy gracias por este tiempo y por la oportunidad de aprender el Camino de la Luz.

Señor de los Cielos, abre mi corazón para recibir estas enseñanzas sagradas.

Señor de los Cielos, aclara mi mente para discernir estas palabras sagradas.

Señor de los Cielos, limpia mis manos para tocar estas joyas preciosas.

Señor de los Cielos, purifica mi voz para decir estas verdades sagradas.

Amin

Evangelio de Mar Mani Capítulo 71

1. ¡Ven, mi Salvador! ¡No me abandones, ayúdame incluso a mí!

2. ¡He dependido de ti, pacificador victorioso del miedo de la muerte a través de la Cruz!

3. ¡Yisho eres tú a quien he amado!

4. Mira, la armadura gloriosa de tu Mandamiento que tú mismo te ceñiste, la he puesto en mis miembros; ¡he luchado contra mis enemigos!

5. He sometido a las pasiones de la juventud, corriendo en tu virtud, Oh Salvador; he abandonado la contaminación de las relaciones ilícitas, he puesto sobre mí mismo esta pureza que tú deseas; la serpiente asesina, el enemigo de la virginidad, no he escuchado a sus leyes y a sus palabras mentirosas.

6. Ni siquiera he probado el placer de lo agridulce, ni he cometido el coito ilegal de la carne,

porque es una cosa que perece, ni he permitido que el fuego del comer y del beber me domine.

7. ¡Revélame tu cara (presencia siempre perdurable), Oh santo e inmaculado Resplandor, mi verdadero Médico amable!

8. ¡Yo soy tu oveja, tú eres mi Pastor! Caminaste a mi lado y me libraste de los lobos que destruyen;

9. ¡Escuché a tus palabras y caminé en tus leyes, me hice un extraño en el mundo por causa de tu nombre, mi Señor!

10. Sin embargo, no me dejaste en la miseria, porque me dieron comida y bebida a causa de tu nombre.

11. He tocado el mundo y sé que no hay ni siquiera un dedo pequeño del pie (una pequeña parte) de vida en él.

12. He ido por todo el mundo y he sido testigo de todas las cosas que hay en él, y he visto que todos los hombres corren en vano, porque se han olvidado del Santo que vino y se entregó a la muerte por ellos.

13. Los extraños con los que me mezclé, nunca me conocieron; saborearon mi dulzura y querían que me quede con ellos; ¡yo era vida para ellos, pero ellos eran como la muerte para mí! ¡Yo les toleraba, y ellos me vestían como una prenda sobre ellos mismos!

14. Mi Señor, cuando vi estas cosas me tomé tu Esperanza y me fortalecí sobre ella, no me negué a tu yugo que pusiste sobre mí, tus buenos Preceptos que me distes, yo los he cumplido, mi Salvador; ¡yo no permití que mis enemigos apagaran tu Lámpara de Luz!

15. He despreciado al mundo para dar vida a mi alma, he abandonado las cosas de la carne y he estado satisfecho con las del Espíritu.

16. He conocido a la Cruz de Luz que da vida al universo, he creído en ella que es mi Alma querida que nutre a todos, y por esto los ciegos* se ofenden, porque son ignorantes de ella.

* (MV: espiritualmente ciegos)

17. Desde que encontré a mi Salvador he andado en sus pasos; nunca en lo más mínimo me he retenido con el fin de recibir esta Guirnalda; los árboles alegres que florecen están llenos de fruta que yo te he dado, mi labrador: es decir, la Oración, el Ayuno, la Limosna, y el Amor a tus hijos.

18. Mi Hombre Interior es como tú en su forma, mi Hombre Exterior recibe la gracia por medio de la Palabra de la Luz.

19. ¡He practicado constantemente la verdad en tu santa Sabiduría, que ha abierto los ojos de mi Alma a la luz de la Gloria y me ha dejado ver las cosas ocultas y reveladas, las del Abismo y las de la Altura!

20. ¡Oh Mente de Luz, el Sol de mi corazón que le da a mi Alma las cosas de la Luz, eres mi testigo de que no tengo consuelo, excepto en ti!

21. ¡He escuchado todas las voces, pero ninguna otra voz excepto la tuya me ha encantado, porque tú eres el único a quien he amado desde el principio hasta el final!

22. Desde mi infancia es a ti a quien he dado gracias; he abandonado todo – no sé el día cuando desaparecieron.

23. ¡He dejado atrás mi belleza por el bien de tu nombre, me he mantenido firme en tu nombre, Oh Ser Auto-Existente!

24. He aceptado tu yugo dulce en la pureza, he aguantado tu yugo, he unido mis miembros a tu Cruz; ¡me he hecho puro a mi mismo para ti de acuerdo con mi capacidad, Oh Rey de los Santos!

25. ¡Eres tú a quien he dado mi Alma, porque tú eres la Alegría oculta de tus hijos!

Oración después de haber Leído y Estudiado el Libro Sagrado

“Dios Santo, Padre de la Grandeza, Señor de los Cielos Supremo, por favor dame la fuerza para que el conocimiento que reciba a través del Libro Sagrado se extienda a todos los pueblos a lo largo de toda la tierra, en cada isla, dentro de cada nación y sobre todas las montañas. Que tu Nombre sea alabado y glorificado por todas las lenguas de todas las naciones. Amin.”