Lecturas del Libro Sagrado para el Viernes, 10 de Abril, 2015

Día de la Luz de Karuzuta

Oración antes de Abrir el Libro Sagrado de Luz

“Padre de la Grandeza, Il’Ya, Dios Santísimo de la Luz,

Que tu Gran Nombre sea alabado y honrado en toda la tierra.

Dios de la Luz, Il‘ Ya, Oh Gran Padre más allá del tiempo y de la creación,

Te doy gracias por este tiempo y por la oportunidad de aprender el Camino de la Luz.

Señor de los Cielos, abre mi corazón para recibir estas enseñanzas sagradas.

Señor de los Cielos, aclara mi mente para discernir estas palabras sagradas.

Señor de los Cielos, limpia mis manos para tocar estas joyas preciosas.

Señor de los Cielos, purifica mi voz para decir estas verdades sagradas.

Amin

Primera Lectura: Enseñanza de Mir Izgadda Capítulo 22

Los Elegidos

1. Es la responsabilidad de los Elegidos ayudar a los Oyentes a mantener su fortaleza en la Santa Fe.

2. Si en algún momento las palabras de los Elegidos o de los Elegidos Intercesores no son las mismas que las del Mensajero Divino que se manifiesta actualmente en vuestro mundo, deberéis seguir las palabras del Mensajero Divino y el Espíritu Viviente castigará a aquellos que enseñan herejía y que causan división.

3. Pero recordad, hijos míos, que no es vuestro deber juzgar a cualquiera de los Elegidos.

4. Los Elegidos Intercesores serán considerados como vasijas del perdón y de la intercesión y de la bendición.

5. Los Elegidos Intercesores deberán cumplir no sólo los Diez Mandamientos dados por mi siervo Mani, sino también deberán cumplir con cinco Mandamientos adicionales y con los Tres Sellos.

6. A los Elegidos Intercesores se os ha enseñado desde la antigüedad que no debéis andar en el pecado; siempre caminad en la Luz.

7. No cometáis malas acciones; no hagáis daño a ningún ser vivo.

8. Mantened la pureza; no os caséis; caminad en la piedad.

9. No habléis con impureza; siempre decid la Verdad.

10. No codiciéis; vivid en santa pobreza.

11. Todos los Elegidos y los Oyentes deberán observar los Diez Mandamientos dados a través de mi siervo Mani.

12. Adoraréis al Único Dios, y no adoraréis a ídolos; no os inclinaréis ante objetos físicos o ideales para adorarlos.

13. No seréis deshonestos en vuestros comportamiento.

14. No seréis codiciosos.

15. No asesinaréis a un hombre, a una mujer o a un niño, ni abortaréis a un bebé; y no mataréis de forma innecesaria a cualquier tipo de vida, incluidos los animales y las plantas.

16. No seréis infieles a vuestros cónyuges, ni cometeréis cualquier forma de mala conducta sexual.

17. No robaréis.

18. No seduciréis a alguien para luego engañarle.

19. No practicaréis la magia.

20. No seréis hipócritas.

21. Buscaréis la paz y seréis justos con todos, independientemente del origen étnico, color, nacionalidad, creencias religiosas, o sexualidad de la persona.

22. Y con estos Diez Mandamientos y con estos Tres Sellos, Oh Intercesores para la gente de Ilaha, deberéis observar también los Cinco Preceptos de la Pureza.

23. No seáis negligentes a la hora de observar los Mandamientos que el Profeta Mar Mani os dio.

24. Observad el Mandamiento de no caminar en el pecado, porque siempre andaréis en la Luz;

25. Observad el Mandamiento de no cometer malas acciones, porque no haréis daño a ningún ser vivo;

26. Observad el Mandamiento de mantener siempre la pureza, porque no os casaréis y siempre caminaréis en la piedad;

27. Observad el Mandamiento de no hablar de manera impura, porque siempre diréis la Verdad;

28. Observad el Mandamiento de no codiciar, porque cada uno de vosotros viviréis en la santa pobreza.

29. Arrepentíos a menudo, pedid perdón y haced ofrendas de Limosna a través de los Elegidos Intercesores.

30. Porque son los Elegidos Intercesores los que fueron divinamente nombrados en la tierra para interceder por vuestras transgresiones; sin embargo, no podéis recibir plena intercesión sin dar Limosna – esto es un plan divino establecido por Abba d’Rabbuta.

Segunda Lectura: Evangelio de Mar Mani Capítulo 22, 37:1-10

1. Malka Rabba d’Ikara, el cuarto Hijo de la Luz, que es el Rey de la Gloria, es el santo Defensor, que gira en el Abismo las Tres Ruedas – las del Viento, del Agua y la del Fuego Vivo – la armadura de nuestro Padre el Primer Hombre, ese Ser que levanta el Viento, la Sabiduría, el Mensajero de la Luz que despierta el Esplendor, que somete el estómago y gobierna el fuego en él;

2. Porque es el Rey de la Gloria quien controla las Tres Ruedas, y su autoridad es impuesta sobre las tres tierras que están sobre la cabeza del Soporte.

3. Una vez más, entonces, en la guardia del Gran Rey de la Gloria que es la gran Percepción, un movimiento entró en estas tres tierras.

4. Debido al terremoto, cuando el Enviado mostró su Imagen, el pasaje y ascenso de las Tres Ruedas fue bloqueado y las fuentes del Viento y de los Fuegos se contuvieron.

5. Yisho descendió, él se puso a Eva, y enderezó los caminos del Viento, del Agua y del Fuego;

abrió los manantiales para ellos y organizó para ellos la forma de su ascenso.

37:1-10

1. Maran Mani, el Mensajero de la Luz, la Lengua que no habla mentira, nuestro Padre Glorioso, el Amable que ama a sus hijos, el Árbol de la Vida lleno de fruto alegre – da vida a los muertos e ilumina a los que están en la oscuridad.

2. ¡Mani es un Rey de la Luz, el Espíritu de la Luz, el Padre de la bendición, compasivo e incorruptible, Lugar de Reposo, también la Mente y la Sabiduría que moran en sus Escrituras, sus Cinco Libros Sagrados!

3. Tú eres el Ser supremo, eres el Primero y el Último, el Viento inmortal de la Vida, porque tú eres el heraldo de la Verdad en el Principio, el Medio y el Fin. ¡Afortunados somos nosotros

que a través de ti aprendimos y aceptamos tu enseñanza!

4. Cuando pienso en ti, mi Señor, grande es el temor que me rodea; ¡cuando deseo darte gloria, no encuentro con quién compararte!

5. ¿Con qué te puedo comparar, mi Señor? ¡Yo te compararé con el Sol que brilla, que sale todos los días con sus rayos y da placer a todas las cosas creadas!

6. ¿Quién no se alegra cuando el sol está a punto de brillar sobre él? ¿A qué te puedo comparar, Oh Amado? ¡Te compararé con un gran Río que da alegría a los mundos y da las aguas de la vida a los campos resecos!

7. ¡Yo te compararé con un buen Granjero que cuida de sus árboles y a diario recoge sus frutos!

8. Cuando te busco te encuentro dentro de mi, brillando sobre mí;

9. ¡Tal vez yo también soy digno de oír la Llamada divina!

10. ¡Cuando yo mismo me acerco a ti, bella es tu gloria en mi boca, mi Señor!

Oración después de haber Leído y Estudiado el Libro Sagrado

“Dios Santo, Padre de la Grandeza, Señor de los Cielos Supremo, por favor dame la fuerza para que el conocimiento que reciba a través del Libro Sagrado se extienda a todos los pueblos a lo largo de toda la tierra, en cada isla, dentro de cada nación y sobre todas las montañas. Que tu Nombre sea alabado y glorificado por todas las lenguas de todas las naciones. Amin.”