Lecturas del Libro Sagrado para el Miércoles, Septiembre 17, 2014

Oración antes de Abrir el Libro Sagrado de Luz

Padre de la Grandeza, Il’Ya, Dios Santísimo de la Luz,

Que tu Gran Nombre sea alabado y honrado en toda la tierra.

Dios de la Luz, Il‘ Ya, Oh Gran Padre más allá del tiempo y de la creación,

Te doy gracias por este tiempo y por la oportunidad de aprender el Camino de la Luz.

Señor de los Cielos, abre mi corazón para recibir estas enseñanzas sagradas.

Señor de los Cielos, aclara mi mente para discernir estas palabras sagradas.

Señor de los Cielos, limpia mis manos para tocar estas joyas preciosas.

Señor de los Cielos, purifica mi voz para decir estas verdades sagradas.

Amin.”

Primera Lectura: Mitnaranuta d’Mir Izgadda Capítulo 76

Los Mezquinos

1. Palabras llenas de prejuicios y acciones llenas de odio son siempre el resultado de una mente pequeña.

2. Los mezquinos no son capaces de obtener una comprensión adecuada de la Verdad porque estas personas siguen aferrándose a sus suposiciones.

3. Son los mezquinos, los mal aconsejados y los que incitan al odio en el mundo quienes hacen declaraciones falsas relativas a la Religión de la Luz. Para tales personas no hay un lugar en el Reino de la Luz.

Segunda Lectura: Karuzuta d’Mar Mani Capítulo 3

1. Entonces el Padre de la Grandeza observó la situación y dijo: “De estos Cinco mundos Míos no enviaré a los Cinco Tabernáculos Brillantes, ni siquiera a uno de ellos, a la Guerra porque fueron creados para Mí para el descanso y la paz, pero yo Mismo saldré y veré de que va esta revuelta”.

2. El Padre de la Grandeza ideó el Plan contra la Materia, porque ésta tenía deseo del Bien, que se trataba de enviar contra la Materia un cierto poder llamado el Alma, que deberá penetrarla enteramente.

3. Ahora bien el Alma en los hombres es una parte de la Luz, mientras que el Cuerpo es de la oscuridad y en parte obra de la Materia; y estos son los nombres del Alma: Hauna (Razón), Madeya (Mente), Reyana (Inteligencia), Mahshabta (Pensamiento), Taryita (Comprensión).

4. Para que no haya más mal pero para que todas las cosas salgan bien, habiendo tomado una cierta porción de la Luz, el Padre de la Grandeza la envió como una especie de cebo y anzuelo para la Materia.

5. Primero, el Padre de la Grandeza llamó a la Madre de la Vida (Ima d’Khaye), y a continuación la Madre de la Vida evocó al Primer Hombre – propietario de la armadura de la Luz; entonces el Primer Hombre llamó a sus cinco Hijos, como un hombre que se coloca la armadura para la guerra.

6. Ante él salió un Ángel llamado Nahashbet, sosteniendo una corona de la victoria en su mano – entonces el Primer Hombre extendió la Luz delante de él.

7. Luego cuando el rey de las tinieblas lo vio, reflexionó y dijo: “¡Lo que yo estaba buscando de lejos lo he encontrado de cerca!”

8. Porque la Materia, habiendo mirado con atención al poder enviado, lo anhelaba y estaba encaprichado con el poder como si se hubiera olvidado de su propia naturaleza.

9. Mientras tanto el Mal todavía seguía avanzando y se esforzaba por llegar más cerca de la Luz, y estaba abierta y extendida más allá de él.

10. El Primer Hombre se entregó a sí mismo y a sus Cinco Hijos en los Cinco Elementos como alimento para los cinco hijos de la oscuridad, al igual que un hombre que tiene un enemigo mezcla un veneno mortal con la comida y se la da a él.

11. Entonces, peleando contra él de vuelta, los gobernadores de las tinieblas cargaron, arrancaron de la Luz, tragaron lo que había sido enviado, devoraron de la armadura completa lo que era el Alma y la distribuyeron a sus propios poderes.

12. Cuando habían comido los fragmentos de la Luz, su inteligencia fue arrebatada de ellos, y eran como un hombre que había sido mordido por un perro rabioso o una serpiente, debido al veneno de los hijos de la oscuridad.

13. Así que de esta manera fue el Alma mezclada con la Materia, una mezclada con la otra, la Luz con la oscuridad, y la oscuridad con la Luz, siendo encadenada y, por así decirlo, atrapada en una especie de trampa.

14. Los demonios comenzaron a aferrarse a los Cinco Tabernáculos Brillantes al igual que una mosca se adhiere a la miel, como el ave que es capturada por la liga, como el pez que se ha tragado un anzuelo.

Oración después de haber Leído y Estudiado el Libro Sagrado

Dios Santo, Padre de la Grandeza, Señor de los Cielos Supremo, por favor dame la fuerza para que el conocimiento que reciba a través del Libro Sagrado se extienda a todos los pueblos a lo largo de toda la tierra, en cada isla, dentro de cada nación y sobre todas las montañas. Que tu Nombre sea alabado y glorificado por todas las lenguas de todas las naciones. Amin.”

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