Lecturas del Libro Sagrado para el Miércoles, 28 de Enero, 2015

Oración antes de Abrir el Libro Sagrado de Luz

“Padre de la Grandeza, Il’Ya, Dios Santísimo de la Luz,

Que tu Gran Nombre sea alabado y honrado en toda la tierra.

Dios de la Luz, Il‘ Ya, Oh Gran Padre más allá del tiempo y de la creación,

Te doy gracias por este tiempo y por la oportunidad de aprender el Camino de la Luz.

Señor de los Cielos, abre mi corazón para recibir estas enseñanzas sagradas.

Señor de los Cielos, aclara mi mente para discernir estas palabras sagradas.

Señor de los Cielos, limpia mis manos para tocar estas joyas preciosas.

Señor de los Cielos, purifica mi voz para decir estas verdades sagradas.

Amin

Primera Lectura: Mitnaranuta d’Mir Izgadda Capítulo 23

Animar a Otros

1. Nunca permitáis que se os pase una oportunidad sin animar a alguien.

2. Animad y haced feliz a alguien cada día.

3. Si creéis que vuestro mundo no es más que un desierto árido, plantad algunas flores; si vuestro camino en la fe es solitario, plantad semillas de fe en los demás.

4. Sed una luz de ánimo y un escudo de protección para los humildes.

Segunda Lectura: Karuzuta d’Mar Mani Capítulo 41

1. Los Elegidos son comparados a los seres divinos, similares en imagen a los Seres Celestiales como reflejan sus palabras y acciones; la Divinidad que también ha descendido en ellos desde lo alto ha habitado en ellos, por lo que han cumplido la Voluntad de la Grandeza.

2. La Mente de la Luz da un gran Espíritu a los Elegidos; por tanto lo encuentras de pie sobre la tierra, mientras que en su corazón él se eleva, subiendo hasta el Padre, el Dios de la Verdad.

3. Una vez más, él desciende a través de su intuición y su meditación y desciende al mundo de la oscuridad de donde salió la oscuridad; su corazón corre y da la bienvenida a todas las cosas.

4. El Bien y el mal habitan en cada ser humano; los Santos llevan una gran carga sobre sus hombros porque están en el cuerpo que no es el suyo ya que el Hombre Viejo también habita en su cuerpo; no están completamente libres de pecado, porque ellos, aún sin alcanzar la purificación plena del cuerpo material, participan en las restricciones al igual que todos los hombres en el cuerpo físico.

5. Cuando los veas riñéndose y enojados de corazón, no dudes de ellos ni los desprecies, ni te retires de ellos.

6. Mira, tú participas en todos estos pecados; los Santos te ven cuando los haces.

7. Sin embargo, no te deshonran ni te odian, ni tampoco te abandonan ni te odian, o incluso ni siquiera dicen: “Mientras peque de esta manera no seré su maestro.”

8. Entiende que ellos te dan la bienvenida con amor y gentileza; hablan contigo en la sabiduría de Dios, instruyéndote; te dicen: “¡Tú eres nuestro hermano, tú eres nuestro pariente quien deberá viajar con nosotros a la Tierra de la Luz!”

9. Mira, entonces; date cuenta de lo grande que es su amor y compasión por ti, el amor que ellos tienen por ti como un hermano; así que esto es adecuado para ti, amarlos también y honrarles.

10. Al igual que el ojo es querido por el pie y la mano por la boca, de la misma manera son los Elegidos amados por la humanidad.

11. En el momento en que deje el mundo y entre en la Casa de mi Gente [el Cielo], reuniré en ese lugar a todos los Elegidos que han creído en mí, los traeré hacia mi – a cada uno de ellos: no dejaré ni a uno de ellos en la Oscuridad en el mismo momento de dar a luz, cuando sale su cuerpo.

12. Por eso te digo: “Que todo los que me aman amen a todos mis hijos, los Elegidos benditos, porque yo estoy con ellos, yo el único.”

13. ¿Por qué? Porque mi Sabiduría está extendida en todos ellos, el gran Glorioso mora en todos ellos y camina con ellos por medio de sus limosnas, porque él comparte con ellos en el Tesoro de Méritos; y él vivirá y conquistará con ellos y escapará del mundo de las tinieblas.

Oración después de haber Leído y Estudiado el Libro Sagrado

“Dios Santo, Padre de la Grandeza, Señor de los Cielos Supremo, por favor dame la fuerza para que el conocimiento que reciba a través del Libro Sagrado se extienda a todos los pueblos a lo largo de toda la tierra, en cada isla, dentro de cada nación y sobre todas las montañas. Que tu Nombre sea alabado y glorificado por todas las lenguas de todas las naciones. Amin.”