Lecturas del Libro Sagrado para el Miércoles, 13 de Agosto, 2014

Oración antes de Abrir el Libro Sagrado de Luz

Padre de la Grandeza, Il’Ya, Dios Santísimo de la Luz,

Que tu Gran Nombre sea alabado y honrado en toda la tierra.

Dios de la Luz, Il‘ Ya, Oh Gran Padre más allá del tiempo y de la creación,

Te doy gracias por este tiempo y por la oportunidad de aprender el Camino de la Luz.

Señor de los Cielos, abre mi corazón para recibir estas enseñanzas sagradas.

Señor de los Cielos, aclara mi mente para discernir estas palabras sagradas.

Señor de los Cielos, limpia mis manos para tocar estas joyas preciosas.

Señor de los Cielos, purifica mi voz para decir estas verdades sagradas. Amin.”

Primera Lectura: Mitnaranuta d’Mir Izgadda Capítulo 41

La Humanidad

1. Toda la humanidad empezó a existir a partir de Un sólo origen. Toda la humanidad es una sola familia.

2. La esperanza de la humanidad es la Palabra de la Verdad que conduce al Reino de la Luz.

3. Nadie entre la humanidad es capaz de construir una torre tan grande que pueda llegar a Abba d’Rabbuta, pero siendo humilde en la oración y en el arrepentimiento, la humanidad es capaz de alcanzar hasta la mismísima altura de la morada del Espíritu Viviente.

Segunda Lectura: Karuzuta d’Mar Mani Capítulo 51

1. La muerte es el destino seguro de la humanidad; la casa de la muerte es el destino del cuerpo humano. Nadie puede escapar de ella.

2. Los contactos temporales de una familia, ¿hasta qué punto se diferencian de un viajero que pasa una estancia en una posada? Multitudes de personas paran y descansan juntas por una noche; por la mañana se van y regresan a sus tierras.

3. El hombre nace con una figura desnuda, y morirá de la misma manera*, a pesar de su amor por el cuerpo de carne, él debe renunciarlo al final; todas las riquezas materiales y tesoros de los cuales no deseamos desprendernos no estarán con nosotros al final.

*[sin posesiones materiales como se implica en la última parte del verso]

4. Tómate para ti mismo las palabras de verdad, Oh hombres que amáis a Dios, que el mundo no es nada, no hay ganancia en él.

5. No seas un amigo de esta belleza que será totalmente destruida, degradada y derretida como la nieve al sol.

6. Todas las cosas de esta vida terrenal son fugaces, desaparecen de nuestra vista como lluvia que cae ante el sol del mediodía.

7. ¡Renuncia a los bienes del mundo y abraza la paz de la pobreza!

8. ¡Maran Mani es un viento del norte que sopla sobre nosotros para que podamos ir con él y navegar a la Tierra de la Luz! ¡Venid, Almas, a esta Nave de la Luz!

Tercera Lectura: Igeret Yakub d’Maninaye Capítulo 5

1. No permitáis que haya demasiados maestros entre vosotros, mis hermanos; debéis saber que los que enseñamos estamos sometidos a un juicio más severo. Porque todos nosotros hemos pecado de muchas maneras.

2. El que no ofende en lo que dice es como un hombre perfecto, que es capaz de mantener todo su cuerpo sometido.

3. He aquí que nosotros ponemos frenos en las bocas de los caballos para que nos obedezcan y controlemos todo su cuerpo.

4. Además, los barcos que son grandes, cuando los fuertes vientos les impulsan, son dirigidos por un pequeño trozo de madera

en cualquier dirección que el piloto elige con el timón.

5. Así también la lengua es un miembro pequeño, y se exalta a sí mismo. También una pequeña llama puede alcanzar a un gran bosque. Ahora la lengua es como un fuego y el mundo del pecado es como un bosque. Y esta lengua, que es sólo uno de nuestros miembros, mancha a todo el cuerpo, y enciende el fuego dentro de nuestro cuerpo entero y continúa ardiendo.

6. Porque sabéis que todo tipo de bestias y aves y reptiles del mar o de la tierra están sujetos a la autoridad del hombre. Pero nadie ha sido capaz de controlar la lengua cuando se convierte en una cosa maldita y llena de veneno.

7. Con la lengua bendecimos a Il’ya Abba d’Rabbuta, y con ella maldecimos a los hombres, y de la misma boca proceden maldiciones y bendiciones. Hermanos míos, este tipo de conducta no debe hallarse entre vosotros.

8. ¿Quién de vosotros ha sido instruido en la sabiduría? Déjenle mostrar sus obras a través del comportamiento loable, la sabiduría y la modestia. Pero si hay envidia amarga en vosotros, o contención dentro de vuestros corazones, no os exaltéis en contra de la Verdad, y no mintáis. Porque esto no es del tipo de sabiduría que viene de lo alto, sino que es terrenal, procedente de la oscuridad.

9. Porque allí donde se encuentre la envidia, también es el hogar de la confusión, y de todas las cosas bajo el control del malvado.

10. Pero la sabiduría de lo alto es pura y está llena de paz, es suave y sumisa, y está llena de compasión y produce buen fruto, y no tiene parcialidad, y no discrimina entre las personas. Y los frutos de la justicia se siembran en la tranquilidad, por todos los que hacen la paz.

11. ¿Qué ha causado todas las peleas entre vosotros? ¿No son acaso las pasiones que pelean dentro de vosotros? Vosotros codiciáis, sin embargo, no poseéis nada; matáis, y envidiáis, y sin embargo, aún así no obtenéis nada; lucháis en contra y atacáis a otros, y no tenéis nada porque no pedís por ello.

12. Preguntáis, y sin embargo no recibís porque pedís de una manera tan malvada que sólo os preocupáis por vuestros deseos.

13. Vosotros adúlteros, ¿No sabéis que el amor de este mundo es enemistad hacia Ilaha? Por lo tanto, es lógico que los que elegís amar al mundo sois enemigos de Ilaha. Ilaha humilla a los soberbios, y da gracia a los mansos.

14. Por lo tanto, someteos a la voluntad de Abba d’Rabbuta; si os mantenéis firmes en contra del malvado, se alejará de vosotros.

15. Acercaos a Ilaha y Él se acercará a vosotros. Id y lavaros las manos, todos los que pecáis; santificad vuestros corazones, todos los que tenéis una mente dividida.

16. Humillaos, y llorad; que vuestra risa se convierta en llanto, y vuestro gozo en tristeza.

17. Humillaos delante de Il’ya y Él os exaltará.

18. Hermanos míos, no habléis mal los unos de los otros; porque el que habla en contra de su hermano o juzga a su hermano, habla en contra de la Palabra de la Verdad, y juzga a los Mandamientos.

19. Y si juzgas a los Mandamientos, no eres obediente a los Mandamientos, sino que te haces juez de ellos en su lugar.

Oración después de haber Leído y Estudiado el Libro Sagrado

Dios Santo, Padre de la Grandeza, Señor de los Cielos Supremo, por favor dame la fuerza para que el conocimiento que reciba a través del Libro Sagrado se extienda a todos los pueblos a lo largo de toda la tierra, en cada isla, dentro de cada nación y sobre todas las montañas. Que tu Nombre sea alabado y glorificado por todas las lenguas de todas las naciones. Amin.”

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