Lecturas del Libro Sagrado para el Martes, 28 de Julio, 2015

Eustafio de Egipto

Oración antes de Abrir el Libro Sagrado de Luz

“Padre de la Grandeza, Il’Ya, Dios Santísimo de la Luz,

Que tu Gran Nombre sea alabado y honrado en toda la tierra.

Dios de la Luz, Il‘ Ya, Oh Gran Padre más allá del tiempo y de la creación,

Te doy gracias por este tiempo y por la oportunidad de aprender el Camino de la Luz.

Señor de los Cielos, abre mi corazón para recibir estas enseñanzas sagradas.

Señor de los Cielos, aclara mi mente para discernir estas palabras sagradas.

Señor de los Cielos, limpia mis manos para tocar estas joyas preciosas.

Señor de los Cielos, purifica mi voz para decir estas verdades sagradas.

Amin

Evangelio de Mar Mani Capítulo 36

1. Entonces la Luminaria dijo: “Yo Mani, el Apóstol de Yisho, he salido de la tierra de Babel, de donde yo estaba para llamar una Llamada al mundo; yo haré que corrientes Vivas broten

para los sedientos, para que puedan beber y vivir.”

2. La Luminaria dijo de nuevo: “Sin armas, sin armadura he sometido ciudades lejanas y tierras lejanas a través de la Palabra de Dios, mientras que ellos bendicen mi nombre.

3. Con todos sus poderes, los Reyes, nobles y funcionarios han luchado contra mí para separarme de esta Verdad; ¡no podían hacer nada contra mí!

4. Si ahora hubiera estado solo, ¿por qué todos los que me llevaron la contraria no pudieron contra mi?

5. Como ningún hombre en todo el mundo ha sabido conquistarme, también será así con mis hijos, nadie será capaz de vencerlos.

6. He fortalecido mi Asamblea, la he hecho mía, he depositado en ella todas las cosas buenas que sean de algún modo útiles para ella; en todas las tierras cercanas y lejanas he plantado el Bien y he sembrado la Verdad; ¡gracias a mi se ha construido un Palacio y un Trono para que el Alma y el Espíritu tengan un buen descanso!

7. He enviado Apóstoles y Mensajeros a todas las tierras, por lo que los Apóstoles anteriores que les precedieron no hicieron como yo he hecho en esta generación dura, salvo Yisho, el Hijo de la Grandeza, que es el Padre de todos los Apóstoles.

8. ¡Porque esta gran Puerta que he abierto permanece abierta a los Seres Celestiales y a los Ángeles, y a los Hombres y a todos los Espíritus y a todas las Almas vivientes que están listas para la Vida y el Descanso eterno!”

9. El Mensajero, él mismo, sometió al gran mar* y puso bajo sus pies a los rebeldes que hay en él; además, puso guardas sobre ellos para vigilarlos.

* (el mundo, especialmente el mar tumultuoso de la confusión que existe entre la humanidad)

10. Levantó a los caídos, curó a los heridos, despertó a los que dormían, recordó a los que se habían olvidado, iluminó los ojos de los Justos, para que pudieran subir arriba y ver la

Tierra de la Luz, reunió a los que fueron esparcidos, hizo brillar a los pobres de la oscuridad, estableció y niveló el camino que su Padre Viviente le ordenó, y alisó el camino real de aquí a la Tierra de la Paz para que los Justos pudieran caminar sobre él y pudieran ver la Tierra de la Luz.

11. Un resplandor se pone sobre ellos, una diadema (un turbante) se pone sobre su cabeza y son añadidos al número de los Ángeles. Y finalmente él perfeccionó su misterio a través de la Cruz.

12. Maran (Nuestro Señor), adoramos tus sufrimientos que sufristes por el bien de tus hijos; porque dejaste tu gran gloria, y viniste a entregarte a ti mismo por las Almas.

13. ¡Te pones forma tras forma hasta que visitaste todas las múltiples razas, colores variados, tribus distantes, y tres géneros, dándoles la Verdad y la Luz de acuerdo con cada una de sus habilidades y necesidades, a favor de tus seres queridos hasta que los habías elegido para ti!

14. Cruzaste la tierra, los mares y los desiertos también; ¡buscaste a tu Amada, a tu Asamblea, hasta que la encontraste!

15. ¡El Hijo amado, el Salvador Yisho, pone una guirnalda sobre ti con gran alegría, porque has construido su edificio después de que fuera derribado, iluminado su camino que estaba escondido, esclarecido sus Escrituras que estaban confusas, explicado su Sabiduría secreta!

Oración después de haber Leído y Estudiado el Libro Sagrado

“Dios Santo, Padre de la Grandeza, Señor de los Cielos Supremo, por favor dame la fuerza para que el conocimiento que reciba a través del Libro Sagrado se extienda a todos los pueblos a lo largo de toda la tierra, en cada isla, dentro de cada nación y sobre todas las montañas. Que tu Nombre sea alabado y glorificado por todas las lenguas de todas las naciones. Amin.”