Lecturas del Libro Sagrado para el Domingo, 22 de Febrero, 2015

Ayuno de Domingo

Oración antes de Abrir el Libro Sagrado de Luz

“Padre de la Grandeza, Il’Ya, Dios Santísimo de la Luz,

Que tu Gran Nombre sea alabado y honrado en toda la tierra.

Dios de la Luz, Il‘ Ya, Oh Gran Padre más allá del tiempo y de la creación,

Te doy gracias por este tiempo y por la oportunidad de aprender el Camino de la Luz.

Señor de los Cielos, abre mi corazón para recibir estas enseñanzas sagradas.

Señor de los Cielos, aclara mi mente para discernir estas palabras sagradas.

Señor de los Cielos, limpia mis manos para tocar estas joyas preciosas.

Señor de los Cielos, purifica mi voz para decir estas verdades sagradas.

Amin

Primera Lectura: Mitnaranuta d’Mir Izgadda Capítulo 47

El Juicio y Juzgar a los Demás

1. Preparaos para el Juicio. Orad para ser liberados.

2. Buscad dirección de aquellos que aman la Luz y no la oscuridad.

3. No os sirváis sólo a vosotros mismos; siempre transmitid el amor de Dios a los demás.

4. ¿Os ha nombrado Abba d’Rabbuta como jueces de vuestros hermanos o del mundo? No, en absoluto.

5. No juzguéis no sea que el Espíritu Viviente os encuentre culpables de haber cometido un gran pecado.

Segunda Lectura: Karuzuta d’Mar Mani Capítulo 66

1. Bella es un Alma santa que ha tomado el Espíritu de santidad para ella misma, bella es la Paloma que ha encontrado un Estanque sagrado; ¡es Yisho que vuela dentro del corazón de su fiel!

2. Mira, todos los Seres Divinos se alegran por él porque él se ha convertido en uno de ellos; es el Alma que está libre de manchas que puede proceder a la Presencia de Dios.

3. El alma dice: me retiré del mundo, dejé a mis padres atrás, me entorné hacia al Señor que es más grande que los cielos y la tierra.

4. Yo no hice la voluntad del cuerpo, así que encontré la Tierra de Luz, me dirigí a la Ciudad de los Seres Celestiales, comulgué con los Justos mientras estaba en el cuerpo.

5. Porque me fui de las aguas amargas, llegué a puerto incluso antes de que el mar se volviera tempestuoso.

6. Me quité la prenda vanidosa de la carne; siendo seguro y puro, hice que los pies limpios de mi Alma pisotearan sobre ella con confianza; ¡yo estaba de acuerdo con los Seres Celestiales que están vestidos con el Salvador, porque yo soy un ser celestial y un siervo de Dios!

Oración después de haber Leído y Estudiado el Libro Sagrado

“Dios Santo, Padre de la Grandeza, Señor de los Cielos Supremo, por favor dame la fuerza para que el conocimiento que reciba a través del Libro Sagrado se extienda a todos los pueblos a lo largo de toda la tierra, en cada isla, dentro de cada nación y sobre todas las montañas. Que tu Nombre sea alabado y glorificado por todas las lenguas de todas las naciones. Amin.”